Leyenda ¿urbana?

29 01 2009

Una vez, hace muchos años, un pobre becario que entró en una empresa multinacional, en el departamento de cuentas, a sus dos semanas le pidieron que pasara un presupuesto a la herramienta de gestión. Y el pensó, Bien!!! Voy a aprender algo útil por primera vez…

 

Publicito, así se llamaba el becario, estaba muy ilusionado por poder servir de ayuda a su equipo.  Se dispuso a aprender a facturar y a ser el mejor en la herramienta de gestión, para ello, hizo todos los cursos, preguntó a las personas encargadas del departamento de administración, las de informática y las de base de datos…

 

Cuando por fin, creía saberlo todo y estar preparado cogió su presupuesto en Excel decidió empezar a facturar… después de intentarlo una y cien veces, volvió a preguntar a todas las personas de su alrededor, releyó sus apuntes y volvió a intentarlo.

 

Con gran tesón consiguió tenerlo.

 

A las pocas semanas, un proveedor llamó pidiendo que le pagaran (había pasado un año desde que se había realizado la acción) y él muy azaroso le preguntó a su supervisora como agilizar el pago, y ella contestó: “¿pero has hecho la O.C?, ¿has creado un vínculo de gastos a la factura?, ¿Has hablado con administración para que lo aprovisionaran?, ¡nunca deberíamos haber dejado que asumieras esa responsabilidad!

 

Corriendo Publicito entró en la herramienta de gestión e hizo todo lo que estuvo en su mano para poder hacer la orden de compra, la herramienta primero pidió a su primer hijo y el aceptó, después le pidió sangre y se la dio, y por último justo al darle al último botón, le pidió la vida y él murió.

 

Como recuerdo de Publicito, en las agencias de publicidad y marketing se celebra el último viernes de enero el día de San Publicito, pero no se han cambiado las herramientas de gestión, ya que bien es sabido, que todos los años se sacrifican cientos becarios para asegurar la bonanza del sector.





SAN PUBLICITO´S LEGEND

29 01 2009

Se dice que San Publicito en sus orígenes era de producción.

 

El pobre Publicito se pasaba el día colgado del teléfono gritándose con los proveedores y  los de cuentas. Un día Publicito llegó a la agencia y vio en su mesa un briefing.

 

Cuando empezó a leerlo no podía creerlo, tenía un timing muy amplio, había presupuesto de sobra, los Artes Finales ya estaban en el estudio y todas las fechas y los plazos tanto de producción como de entrega eran coherentes. Estaba tan excitado que el corazón le empezó a palpitar muy rápido y los ojos se le pusieron estilo Candy Candy.

 

Y así con la mirada borrosa por la emoción que le embargaba fue cuando leyó lo siguiente: nota para el departamento de producción: no sabemos la cantidad que tenemos que imprimir, pero como tenemos que cumplir timing mejor vamos imprimiendo.

 

Con los ojos fuera de sí recogió los AAFF del estudio y se dirigió a la imprenta. Fue la última vez que lo vieron. Le encontraron por casualidad horas después, se había arrojado a una máquina de 5 tintas.

 

Por eso en su honor los calendarios publicitarios llevan una tinta directa y se celebra desde entonces el día de San Publicito.

 

 

 





Cuenta la leyenda que…

29 01 2009

Había una vez, un director de arte que murió el último viernes de enero de 1940 cuando a altas de horas de la madrugada llegó un ejecutivo de cuentas y en el cambio 52.369 le volvió a pedir que hiciera el logo más grande en el cartel que tenían que entregar esa noche.

Publicito, que así se llamaba el director de arte, ya desesperado, decidió que el logo ocuparía el 95% del cartel lo maquetó, lo imprimió y se lo dio al ejecutivo de cuentas, que se lo envío al cliente. Después de esperar varias horas la respuesta del cliente (estaba de juerga) el cliente contestó al ejecutivo que lo quería más grande, y éste se lo transmitió a Publicito.

Publicito así lo hizo, y lo maquetó al 99% (haciendo más grande el cartel para que se viera bien) y al imprimirlo murió aplastado por el logo-cartel.

Por eso, los trabajadores de las agencias, los últimos viernes de enero celebramos San Publicito Mártir, en su recuerdo.